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Clasificación zoológica e introducción histórica del conejo.

CLASIFICACIÓN ZOOLÓGICA

Reino:            Animal
Subreino:       Metazoos
Tipo:               Cordados
Subtipo:         Vertebrados
Clase:             Mamíferos
Subclase:       Placentarios
Orden:            Lagomorfos
Familia:         Lepóridos
Género:         Oryctolagus
Especie:        cuniculus

Presenta dos subespecies, la nominal O. c. cuniculus, de mayor tamaño, y O. c. algirus. La segunda se distribuye por el cuadrante sudoccidental de la Península, norte de África e islas mediterráneas, mientras que la primera ocupa el resto del área de distribución de la especie.

Se considera que las razas domésticas descienden de la subespecie O. cuniculus cuniculus.
Dentro de la especie Oryctolagus cuniculus, podemos encontrar una gran variedad de razas, surgidas a partir de mutaciones genéticas, y fijadas debido a multiplicaciones dirigidas por el hombre. Entre las muchas variedades que encontramos están las razas enanas conseguidas a través de cruces entre conejos de pequeño tamaño, llegando a tener características morfológicas características como orejas más cortas en relación con el tamaño del cuerpo, disposición morfológica de los huesos de la cabeza característica y un peso comprendido entre los 800 y 1350 gramos. Así mismo se han conseguido conejos de razas gigantes, de orejas caídas y de mayor tamaño y variedades de pelo largo y angora.

BREVE INTRODUCCIÓN HISTÓRICA.

El conejo era un animal desconocido en el mundo antiguo fuera de la península ibérica, los griegos  lo describieron como una especie de libre cavadora (las liebres hacen cama sobre las hierbas pero no madrigueras). Es por esta definición que la raíz griega del nombre científico significa liebre cavadora.
Su nombre común, conejo, proviene del término íbero  kyniklos, que después derivó al término latino cuniculus, y de éste al español conejo.

Los fenicios, antes que los griegos, son los primeros en referirse a los conejos y a la península ibérica como tierra de conejos. De hecho la llamaban I she fan im que derivó en Hisfania y en Hispania, dando después lugar a España.

Los romanos plasmaban un conejo en las monedas que acuñaban en Hispania. Gracias a los romanos, que comenzaron su domesticación, se fueron extendiendo por Europa según avanzaban ellos.

Moisés en el Levítico prohibió el consumo de su carne, si bien traducciones más recientes trasladan la prohibición al Damán.

Los monjes en la edad media lo utilizaban para abastecerse de carne y contribuyeron a su auge. Con el tiempo y ayudado por el hombre se ha ido asentando por distintas partes del mundo, hasta convertirse, como en Australia, en 1880, en una plaga, lo que ocasionó al gobierno serios problemas para controlarlos.
El conejo es, probablemente, la única especie de origen europeo.