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Biología y alimentación de erizos.

En la naturaleza prefiere los bosques, zonas de monte bajo, arbustos, setos, matorrales, bordes de los bosques, zonas de cultivo, lugares pedregosos, y en general en los lugares menos fríos y húmedos. Es muy común cerca de pueblos, aldeas y urbanizaciones donde les resulta más fácil encontrar ciertos alimentos pues suelen haber parcelas con riego donde proliferan lombrices, babosas y caracoles. En invierno puede utilizar construcciones humanas para protegerse del frío.

En la naturaleza caza y come insectos y sus larvas, miriápodos, caracoles, babosas, lombrices de tierra e incluso se atreve con ranas, ratoncitos, lagartijas, culebras y víboras. Esta dieta se complementa con huevos y polluelos de aves que anidan en el suelo, bellotas, bayas y otros frutos. En casa se adapta bien a la comida para gatos preferiblemente seca y baja en energía aunque de buena calidad pues tienen tendencia a engordar si no hacen suficiente ejercicio, también se le pueden dar alguna galleta para perros, manzanas, uvas, huevos y pequeños trozos de pollo cocidos, además se le pueden suministrar grillos (que les ayudarán a tener los dientes limpios) y gusanos de la harina o tenebrios de los que se comercializan para reptiles. Su sistema digestivo no está desarrollado para digerir bien los cereales y los lácteos pueden causar ciertos trastornos, sobre todo en los más pequeños, por lo que se desaconseja darles leche o pan.
Su actividad la desarrolla fundamentalmente de noche (es vital para ellos hacer ejercicio) y puede ser visto desde el atardecer al amanecer. Durante el día se cobija en nidos construidos por hojarasca, pelo, hierbas o construcciones humanas abandonas o no. Y los sitúa en la base de matorrales densos. Dispone de varios nidos distribuidos dentro del territorio, cambiando frecuentemente de nido.
Su olfato está muy desarrollado, camina mucho y sabe nadar muy bien, lo que es una dificultad es subir la orilla de la charca, ahí es posible que fallen.
Desde el mes de octubre hasta abril, dependiendo del clima (normalmente cuando la temperatura baja de los 9-10 grados), los erizos tienen un periodo de reposo llamado hibernación, entrando en ese periodo los machos antes que las hembras, y por último los ejemplares jóvenes. Los erizos mantenidos como mascotas normalmente no hibernan pues durante el invierno permanecen con una temperatura adecuada en el interior de sus refugios.
Suele salir a buscar alimento después de que empiece a llover, siendo frecuente verlo entre los matorrales.
Son capaces de vivir en una jaula interior si se criaron desde pequeños, pero si no es preferible hacer un cobertizo en un patio con una valla enterrada al menos 30 centímetros pues son muy dados a escarbar y seguro que intentarán huir. Además necesitarán un refugio donde poder dormir.