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¿ qué puedo hacer para prevenir la leishmaniosis canina ?

Hasta que dentro de muy poco se comercialice la vacuna que hemos obtenido contra esta temible enfermedad del perro transmitida por mosquitos del género flebotomus, muy frecuentes en nuestra provincia debido a las condiciones óptimas para su ciclo vital y multiplicación, no nos queda más remedio que seguir una serie de recomendaciones:
1-evitar que piquen a nuestro perro: Los flebotomos que se alimentan de la sangre de nuestro perro son las hembras, y lo suelen hacer cuando está anocheciendo o amaneciendo, y además lo hacen en los sitios donde tienen su ciclo vital (hojarasca, basuras, zonas oscuras, etc..), ya que casi no vuelan y por lo tanto se desplazan poco para buscar su alimento, por lo que evitaremos sacar a pasear a nuestra mascota a esas horas y en esos sitios. Podemos utilizar repelentes anti-mosquitos sobre la piel de nuestro perro, como el Exs-pot (1 pipeta al mes), podemos fumigar periódicamente contra los mosquitos, utilizaremos telas mosquiteras en nuestras ventanas, etc.., pero lo fundamental es mantener en buenas condiciones higiénicas la zona donde se encuentra nuestro animal de compañía, sin plantas, etc,.., y bien limpios su pelo y piel.
2-mantener en condiciones óptimas el sistema inmune de nuestro perro, ya que se podría afirmar sin temor a equivocarse que el 100% de los perros de nuestra zona han sido picados por los flebotomos, pero sólo unos pocos pueden enfermar. El sistema defensivo del perro se refuerza con una buena nutrición, de calidad, y con un buen equilibrio de proteínas, grasa, vitaminas y  oligoelementos, que en la actualidad se obtiene con alimentos llamados “premium”. Si además mantenemos a nuestro perro libre de parásitos internos (lombrices y tenias) y externos (pulgas, garrapatas, ácaros, etc..) llevando un buen y riguroso control antiparasitario, mantendremos a su sistema inmune preparado para enfrentarse a las leishmanias que les inyecte el flebotomo cuando le pique.
3-intentar coger a tiempo la enfermedad: El perido de incubación de esta parasitosis, o sea, el tiempo que pasa desde que nuestro perro es picado por el flebotomo hasta que enferma, es muy largo (meses o años), por lo que tenemos circulando numerosos perros que no manifiestan la enfermedad y sin embargo están incubándola y transmitiéndola.  Por esto recomendamos realizar cada 6-8 meses un análisis de sangre con una buena técnica para detección de anticuerpos a todos los perros, aunque estén aparentemente sanos, ya que si se diagnosticara en fases precoces o iniciales se podría llegar a curar nuestro animal con el tratamiento adecuado, ya que hay que tener en cuenta que esta enfermedad es incurable cuando ya se han manifestado los síntomas característicos (caída del pelo, úlceras, sangrado por la nariz, codos con úlceras, caspa, y un largo etcétera de síntomas).