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Razas de gatos: El Himalayo.

El gato Himalayo es un gato Persa coloreado como un siamés, muy elegante. Su historia se remonta a la década de los años treinta en EEUU, cuando durante unos estudios de genética sobre la heredabilidad de los caracteres, en Harvard, se cruzaron un gato de raza Persa con una de raza Siamesa y tras varios cruces consiguieron gatitos de pelo largo y manto del tipo siamés, más parecidos a lo que hoy en día conocemos como Balinés que a un Himalayo propiamente. Existe una raza de conejos que presenta una tonalidad de pelo largo muy similar por lo que le ha cedido el nombre gustosamente.

Su estructura corporal es de mediana a grande y musculosa, la cabeza maciza, la nariz corta y chata, las orejas redondeadas y separadas, el manto largo y sedoso lo ha tomado del persa y la coloración de manto y ojos del siamés, siendo sus ojos azules como en aquel. Es importante que haya un claro contraste entre las manchas de color y el cuerpo. Cuando nacen son como todos los gatos que presentan este tipo de coloración, son más bien color crema pálido y se van oscureciendo conforme crecen. Los adultos presentan una coloración que se corresponde con el patrón de color del Siamés con todas las variantes sólidas (negro y azul, chocolate y lila, rojo y crema), las de tipo tortie (hembras carey y tricolor) y las de tipo tabby o rayado.
Su carácter es muy tranquilo y simpático no siendo muy maullador. Se adapta bien a vivir en un apartamento y si bien es apto para estar con niños no son éstos adecuados para prodigarle los cuidados que necesita. Es una mascota que, al igual que los Persas, requieren de cepillados diarios y baños mensuales para deshacer nudos, retirar el pelo muerto y que conserve su manto con todo su esplendor.
Como en todas las razas, y más en las de pelo largo, hay que prevenir las bolas de pelo administrándoles algún tipo de jarabe de malta o de aceite de parafina, sobre todo en las épocas de más caída de pelo.
La semejanza corporal hemos dicho que es más parecida a un Persa, pues bien, de parecerse más a un Siamés, con el cuerpo estilizado y la cara afilada sería penalizado en los concurso, así como si presentase manchas que no fuesen las formales.