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Reproducción en Conejos

Identificación del sexo: Los gazapos suelen ser mejor identificados de recién nacidos  o en el destete hacia la 5ª u 8ª semana. Los jóvenes, entre esas edades, es difícil exteriorizar los órganos sexuales. Los  machos poseen una abertura genital circular, puntiaguda y prominente mientras que las hembras presentan una abertura pequeña en forma de ranura, elíptica, como un grano de café. La distancia ano-genital en los machos es mayor que en las hembras pero de no tener un individuo de cada género al mismo tiempo tal vez sea difícil detectar esta diferencia en gazapos y conejos jóvenes. En machos adultos el pene, cónico o cilíndrico, aparece si se realiza una ligera presión a ambos lados de la abertura genital y los sacos escrotales se localizan lateralmente al periné. Debido a que el canal inguinal en conejos es grande, los testículos pueden retirarse por él haciendo más difícil la identificación. Pero normalmente en un individuo adulto es sencillo porque la bolsa escrotal casi no tiene pelos y los testículos son de gran tamaño los cuales descienden a las 12 semanas de vida permaneciendo en el canal inguinal.

Para realizar la cubrición, la hembra siempre será llevada  con el macho, nunca a la inversa. Lo anterior es una regla importante puesto que el macho introducido en un alojamiento extraño, tarda en familiarizarse con los olores, y como muchas hembras tienen el temperamento exaltado cuando están en celo, pueden atacar al macho y ser mordido volviéndose desconfiado y no lograr su objetivo.

Ahora bien, la puesta en contacto de la hembra con el macho, supone la adopción por parte de ambos de una serie de actitudes que se observan con regularidad, como son:
1.-Olfateo general y persecución.- El macho se acerca a la hembra y da vueltas en torno a ella, mientras la coneja se presta a ser montada o rechazarle. El macho empieza el galanteo propio persiguiendo a la coneja.
2.-Marcado con el mentón.- Esta acción no siempre se produce; el macho la impregna con feromonas secretadas por las glándulas situadas en su mentón, marcándola de esta manera, considerada así como de su propiedad.
3.-Lordosis de la coneja.- Si la coneja está en celo y acepta al macho, muestra una actitud favorable a la cópula, que se manifiesta por la elevación de la cola, actitud que suele provocar la proximidad física del macho. A veces se presenta espontáneamente en casos de celo muy manifiesto. Si la hembra no presenta esta actitud suelen tener el rabo y el cuerpo pegados al suelo y a veces emiten gruñidos, la monta será infructuosa.
4.-Coito.- Al producirse el coito, la eyaculación se caracteriza por un revuelco violento del macho, que lo desequilibra cayendo hacia un lado o hacia atrás y a veces emitiendo chillidos. Si el macho sigue con la hembra, lo más probable es que se produzca un nuevo salto al cabo de unos minutos.

Las conejas no presentan ciclo anual de celos, pudiendo quedar gestantes en cualquier época del año. La ovulación, en esta especie, es inducida por el acto sexual y se produce unas 10-12h después de realizarse el coito. La gestación dura 33 +/-2d. La palpación de los fetos puede realizarse a partir de los 10 días de la cubrición en la zona del abdomen caudal, son vesículas de 1 a 1,5 centímetros, aunque hay que tener cierta experiencia para ello. A los 18 días ya son de 2,5-3 centímetros y a los 21 días ya se puede realizar el diagnóstico ecográfico. El número de crías por camada oscila entre los 4 y 12 gazapos aunque pueden sobrepasar la cifra superior con creces en algunos casos. El número de camadas depende del fín con el que criemos a los conejos, pues las conejas de granja pueden llegar a tener hasta 10 partos por año. Los gazapos al nacer pesan unos 30-80 gramos dependiendo de la raza y del número de crías que haya tenido la madre. Abrirán los ojos por primera vez a partir de los 10-14 días de edad y el destete alrededor de la quinta u octava semana de vida. La madurez sexual la alcanzarán a las 10-18 semanas de edad, algo más tarde los machos que las hembras y más pronto en las razas enanas que en las gigantes.

Como medidas higienico-sanitarias y de prevención de enfermedades de tipo urogenitales se aconseja la esterilización de aquellos individuos que no vayan a ser deltinados a la reproducción. De este modo evitaremos la aparición de adenocarcinomas uterinos en hembras o del marcaje en machos.