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Como crear una pequeña reserva natural y disfrutar de ella

Es muy fácil, si queremos disfrutar viendo muchas especies animales en nuestro jardín o en nuestra casa de campo tenemos que procurar que haya comida y agua. El agua, de la lluvia a ser posible, se conserva en algún estanque, de pequeña profundidad, que improvisemos con algún plástico impermeable. Este agua es necesaria para un sinfín de especies, vertebrados e invertebrados.

Pero para darle más vida animal a nuestro terreno necesitamos empezar por abajo de la pirámide alimentaria: necesitamos tener plantas. Para ello colocaremos unas semillas (alpiste, cañamones, mijo, etc..) o mejor aún, haremos una pequeña siembra. Estas plantas y sus semillas traerán un ejército de insectos, por tierra y aire, que a su vez serán fuente de alimento de aves, reptiles y pequeños mamíferos, los cuales a su vez servirán de alimento para otras aves, otros reptiles y otros mamíferos, y asi sucesivamente.  En poco tiempo tendremos muy cerca de nosotros a numerosas especies de pájaros insectívoros como el petirrojo o el herrerillo, pájaros granívoros como el verdecillo, el jilguero, etc.., un ejército de hormigas, cucarachas, gusanos, lagartijas, etc.., todos ellos fuente de alimento de otros animales.

Tenemos que tener en cuenta que el pequeño estanque será también el hábitat de anfibios, insectos, y un largo etcétera de especies, que también se incorporarán a la cadena alimentaria.

Para disfrutar de esta variedad de animales necesitamos de un observatorio, desde donde, con un poco de paciencia, realizaremos fotografías de la gran variedad de animales que acuidirán a comer y a beber.

Si ya queremos disfrutar con una mayor presencia de animales carnívoros, será necesario fomentar la presencia de los temidos “pequeños roedores” en nuestra reserva. Esto se consigue colocando un pequeño vertedero, con restos de comida, latas, etc.., que a buen seguro incrementará la presencia de ratas y ratones, manjar exquisito de determinados depredadores del tipo de aves, rapaces (cernícalos, o mochuelos, por ejemplo) y no rapaces (alcaudón, arrendajo, etc.. ),  reptiles (como lagartos y serpientes, como la bastarda, muy frecuente en nuestros terrenos), y como no, de depredadores mamíferos como la garduña o la comadreja.

Con un poco de suerte, y dependiendo de la zona,  también fomentaremos la presencia de otros grandes herbívoros, como los conejos y jabalíes, y de otros grandes carnívoroso como los zorros, etc…

Sin quererlo, habremos provocado una actividad frenética de vida, diurna y nocturna, en nuestro terreno.

Ala, si te gusta  disfrutar de la naturaleza y de la caza fotográfica, ya sabes por donde empezar.

Tenéis un ejemplo en este enlace.

También tenéis un pequeño listado de las especies de aves y de reptiles presentes en España.