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Tenebrio molitor, denominado comúnmente gusano de la harina.

El llamado gusano de la harina se conoce científicamente como Tenebrio molitor, y no es un gusano pues es un coleóptero (escarabajo) que mide menos de 2 cm cuando es adulto pero que en forma larvaria puede llegar a los 2.5 cm.

La larva es la que le da el nombre común a la especie pues tiene forma alargada que le da aspecto de gusano. Suele utilizarse tanto como cebo de pesca como alimento para mascotas insectívoras como los reptiles tipo pogonas y tortugas acuáticas, aves como el pájaro mina, cuando son larvas pequeñas para alimentar algunos peces de acuario como kois y carpas y algunos mamíferos como el erizo. Lo normal es dar las fases larvarias a las mascotas o mejor aún la fase en la que son escarabajos recién salidos de la pupa y están aún blandos (no han desarrollado aún la dureza en su armadura de quitina). No hay que abusar de este alimento (ni de ningún otro) porque las larvas son muy ricas en lípidos y hacen engordar muy rápidamente a las mascotas sin que por ello estén correctamente alimentadas. Los escarabajos adultos y ya duros son únicamente aceptados, normalmente, por algunas especies de ranas.

Se suelen vender  en tiendas especializadas en comida para mascotas aunque cada vez se está extendiendo más su cría en casa, para lo cual se deben tomar una serie de precauciones para evitar tener una explosión demográfica que nos desborde o incluso que el sustrato de cría se contamine con hongos y bacterias que acaben con todos los individuos.

Se reproducen de forma relativamente fácil y necesitan de unas necesidades mínimas para ello.  Las larvas sufren repetidas mudas hasta que alcanzan el tamaño adecuado para tornar a pupa, este periodo suele durar unos dos meses. La pupa es blanda y suele estar en esta fase de 1 a 4 semanas según la temperatura ambiente. El escarabajo adulto que sale tras la pupa es blando al principio pero se endurece pronto y pasa su vida de adulto, unas 3-4 semanas, casi sin alimentarse. Tras la cópula la hembra depositará más de 100 huevos que tardarán en eclosionar unos 10 días.

La temperatura ideal rondaría los 25-30ºC pero a menos también se reproducen solo que se ralentizan sus ciclos. Son ideales las peceras de metacrilato para el transporte de peces y reptiles pues son fácilmente lavables y manejables. Los gusanos no podrán escalar por sus paredes por lo que será difícil que se escapen de ella.
Si el recipiente está debajo de una bombilla o junto a un ordenador ayudará a su desarrollo y crecimiento sin apenas darnos cuenta. Si bien, la luz no es lo que más les entusiasme por lo que deberemos colocar algunos cartones (las hueveras sin pintar son ideales) para que puedan ocultarse y a la vez servirán de parideras para que se depositen allí los huevos (demasiado pequeños) y vayan creciendo las pequeñas larvas.

El sustrato bien podemos hacerlo con salvado, pan duro rallado o no y algunas semillas tipo pipas de girasol o similares. Las algarrobas, en esta zona son bastante adecuadas también. Cada cierto tiempo hay que colocar una rodaja de fruta para administrarles humedad y alimento fresco. Se aconseja no dejar dicho alimento que se estropee pues sin no lo consumen puede favorecer la proliferación de hongos y bacterias.
Cuando queramos hacer limpieza del recipiente podemos pasar el sustrato por un colador donde quedarán las larvas y escarabajos retenidos.

Si bien, es fácil de mantener y puede ayudarnos a diversificar la dieta de nuestras mascotas no debemos olvidar que es una de las especies responsables de transmitir al hombre y a roedores una tenia denominada Hymenolepis nana. Este parásito es una tenia que suele afectar a roedores, muchos de ellos mascotas también que mantenemos en casa como los hámsteres. El hombre se puede infectar al ingerir alimentos contaminados con estos coleópteros o alguno de sus parientes.