1.- La palabra Hámster, proviene del alemán y significa acaparar, por su afición a acumular semillas en su madriguera.
2.- No siempre viven bien en parejas o grupos, hay que tener cuidado a la hora de juntarlos tras una separación.
3.- No tienen plan vacunal establecido pues no se vacunan contra ninguna enfermedad, pero una revisión veterinaria cada 3-4 meses sería lo aconsejable.
4.- Sí se deberían desparasitar ante posibles parasitosis internas como nemátodos y cestodos pues pueden ser reservorios de dichos parásitos.
5.- Las bolas de algodón que a veces se ponen para que hagan el nido están desaconsejadas pues podría liarse en sus patas y provocarle amputaciones o ahogamientos. Mejor usar otro tipo de material como papel o un calcetín de punto.
6.- Les gusta de forma diaria consumir un poco de verdura y plantas de las que nacen en el jardín, como los tréboles, diente de león y los cerrajones… no confundir los tréboles con los vinagrillos u óxalis pues éstos últimos contienen gran cantidad de ácido oxálico y pudieran ser muy indigestas en exceso. También comen con ganas algún granito de pienso para gatos o perros de vez en cuando.
7.- Ante la sujeción dorsal algunos hámsteres defecan, eliminan la comida que tienen almacenada en los abazones y protruyen los ojos de tal forma que parece que se les salen, en principio no es traumático para ellos y es la forma adecuada de sujetarles.
8.- En los machos la distancia urogenital es de hasta 1cm y en hembras se aprecian hasta 3 agujeros, la uretra, la vagina y el ano.
9.- Si bien no es frecuente en hámsteres mantenidos como mascotas, pueden entrar en un estado de letargo profundo por debajo de los 8ºC. La temperatura corporal, el pulso y la respiración son casi imperceptibles. En una atmósfera caliente los reanimará conforme vaya recuperando sus constantes.
10.- Hay que realizar un control de los alimentos que le damos fuera de dieta pues tienen tendencia a engordar.